El Memorándum de Entendimiento entre Chile y China sobre requisitos fitosanitarios complementarios para la exportación de fruta fresca entró en vigor, después de su aprobación mediante la Resolución Exenta N.° 566/2026 del Ministerio de Agricultura. El acuerdo introduce modificaciones destinadas a agilizar los embarques y otorgar mayor flexibilidad operacional a los exportadores chilenos.
Entre las medidas se encuentra la ampliación de las alternativas de embalaje para cerezas y frutas de carozo procedentes de áreas reglamentadas por Ceratitis capitata, la extensión del tratamiento de frío en tránsito en bodegas de nave a todas las especies autorizadas para el mercado chino, nuevos esquemas de tratamiento de frío basados en estándares fitosanitarios internacionales y la eliminación de exigencias asociadas a certificados de inspección para pallets.
China es uno de los principales destinos de la fruta chilena y tiene un peso especialmente elevado en las cerezas. En la temporada 2023/24, Chile exportó fruta por US$9.300 millones y China concentró US$3.330 millones, convirtiéndose en el principal mercado de destino. El 85% del valor enviado a ese país correspondió a cerezas.
En esa misma temporada, las exportaciones chilenas de fruta fresca llegaron a unos 2,54 millones de toneladas, por un valor cercano a US$7.000 millones FOB. Las cerezas representaron US$3.100 millones, mientras que las uvas alcanzaron US$1.350 millones.
El vínculo con China se explica principalmente por el comportamiento de las cerezas. En la temporada 2025/26, Chile exportó 569.000 toneladas de cerezas, por US$2.590 millones FOB. China recibió aproximadamente el 87% del volumen y del valor de esos embarques, según ODEPA. Eso equivale a cerca de 495.000 toneladas y US$2.253 millones destinados al mercado chino.
La temporada 2025/26 cerró con 6.600 millones de dólares FOB en exportaciones de fruta fresca chilena, un 1,8% menos que en la temporada anterior, mientras que el volumen disminuyó 0,4%.
El acuerdo adquiere relevancia, por tanto, sobre un flujo comercial de miles de millones de dólares. Para los exportadores, los cambios reducen etapas operativas y amplían las alternativas para cumplir las exigencias sanitarias chinas, especialmente en productos como cerezas y carozos provenientes de zonas sometidas a regulación por mosca de la fruta.
El SAG mantiene protocolos específicos para cerezas, uvas, arándanos, kiwis, manzanas y paltas destinados a China. El nuevo Memorándum se incorpora a ese marco y modifica determinados requisitos para facilitar el proceso exportador sin eliminar las condiciones fitosanitarias exigidas por las autoridades chinas.



